mujeresenmarcha

golpe

Marcha Mundial de las Mujeres contra el golpe en Brasil

Escrito por mujeresenmarcha 18-05-2016 en MMM. Comentarios (0)

El mundo entero asiste con rabia y tristeza el asesinato de la democracia y la justicia en Brasil.

El pasado día 17 de Abril fue retransmitida desde la cámara de los Diputados y a tiempo real, la votación de  impeachment contra la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Con argumentos  basados en el desarrollo, la fe y los valores tradicionales de familia, muchos diputados iban votando contra Dilma. Legalmente este acto se ha justificado en base a supuestas acusaciones de violación de la ley presupuestaria y de la ley de probidad administrativa, así  como de corrupción, sobre lo que no existen pruebas.



                                                              


Con horror, supimos el pasado 12 de Mayo que el Senado  reafirmaba el impeachment, siendo Dilma apartada del Gobierno durante 180 días (período durante el que se realizará la investigación) y asumiendo la jefatura de estado y gobierno el vicepresidente Michel Temer.

En Brasil no hay abierto un proceso de impeachment, estamos presenciando un golpe de estado disfrazado de  legalidad. Se trata de un golpe neoliberal, racista, patriarcal y lesbofóbico (O heteronormativo), de los mercados  contra el pueblo. Las oligarquías y elites económicas, financiadas por el capital transnacional, han decidido imponer su poder ya que no lo pudieron obtener por el voto. El pueblo dió a Dilma más de 54 millones de votos porque rechaza al proyecto golpista.

El azote de la derecha más radical no se ha hecho esperar. Temer lleva en el poder menos de cuatro días y ya ha borrado de un plumazo los avances progresistas y principales logros políticos del Partido de los Trabajadores,  eliminando los Ministerios de Cultura, de las Mujeres, de Igualdad Racial y Derechos Humanos, lo del Desarrollo  Agrario, la Fiscalía General de la Unión (CGU), además de fundir el Ministerio de la Seguridad Social con el de Hacienda.

Hemos presenciado como componía  su gabinete exclusivamente con ministros: hombres, blancos y viejos. Y cómo la policía ya está usando la violencia y la intimidación para reprimir la protesta que inunda las calles de todas las ciudades de Brasil.

El presidente ilegítimo ya ha anunciado la vuelta a las políticas de ajuste estructural (como el fin de la política de valorización del salario mínimo que tanto ha contribuido a la reducción de las desigualdades salariales), así como una reforma del sistema de Seguridad Social. En política exterior sus primeras manifestaciones revelan un abandono de la cooperación con América Latina, África y los BRICS, por considerarla “ideologizada”. 

En el horizonte se vislumbran los tratados de libre comercio con Estados Unidos y Unión Europea, así como la privatización de empresas estratégicas.

Hace mucho tiempo que sentimos la creciente presión de la derecha conservadora y neoliberal sobre los gobiernos progresistas de todo América Latina. Pero estos ataques al pueblo son cada vez más evidentes, y ahora incluso podemos poner nombre y cara a los ejecutores, porque ahora los golpes de Estado se visten de falsa democracia y de justicia.

Como sujetos políticos no vamos a permanecer impasibles ante este ataque a la libertad y la democracia. Así, en alianza con otros movimientos sociales, brasileños e internacionales, salimos a las calles a plantar cara a la dictadura de la derecha. Nosotras, mujeres militantes de la Marcha Mundial de las Mujeres:

Rechazamos tajantemente el golpe mediático-jurídico ejecutado contra la democracia, así como toda la violencia patriarcal que se ha ejercido contra la Presidenta Dilma y llamamos a nuestras compañeras de todo el mundo a exigir de sus gobiernos que se posicionen firmemente contra el golpe de Brasil y a que NO reconozcan al presidente en funciones Temer o a cualquier otro indicado por los actores del proceso de impeachment.

Pedimos que organicen acciones públicas, escriban cartas y  mensajes a los medios de comunicación  y ministerios de asuntos extranjeros de sus países para:

1. Manifestar el rechazo al golpe que se llevó a cabo en Brasil el 12 de mayo de 2016.

2. Exigir el inmediato retorno a la institucionalidad democrática del país, que incluye la restitución incondicional de la Presidente legítima Dilma Roussef

3. Exigir la anulación del falso proceso de impeachment en curso en Brasil

4. Denunciar el apoyo y la complicidad de organismos de inteligencia norteamericanos en el Golpe.

5. Exigir de la presidencia de Estados Unidos, de los países de la Unión Europea y demás países que integran la OCDE  – Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico- , una posición contundente en contra el golpe en  Brasil que incluye la interrupción inmediata de todo tipo de cooperación militar, diplomática y económica.

6. Pedir a vuestros diputados que aprueben mociones de denuncia y repudio al golpe de Brasil.

La solidaridad y la fuerza de todas las militantes de la Marcha Mundial de las Mujeres está en estos momentos  apoyando la lucha de nuestras compañeras en Brasil.

En marcha siempre compañeras!


Presidenta Dilma Rousseff es suspendida por golpe de Estado

Escrito por mujeresenmarcha 18-05-2016 en . Comentarios (0)

Mariela Pérez Valenzuela



Dilma Rousseff, la primera mujer en ocupar la Presidencia en Brasil, fue separada este miércoles de su cargo luego de cinco años de mandato consecutivo gracias a un complot orquestado por la derecha y conciliado por su vice y sucesor, Michel Temer.

Luego de un proceso iniciado el pasado año, y de la votación mayoritaria de los opositores en la Cámara de Diputados el pasado 17 de abril, el plenario del Senado brasileño de 81 miembros se pronunció a favor de enjuiciar a la Mandataria, del Partido de los Trabajadores (PT) por delitos que, según el abogado de la Unión y su defensor, José Eduardo Cardozo, no fueron cometidos.

A favor del cese de la Mandataria por 180 días (que constituye el período de su juicio), votaron 55  senadores, en tanto 22 se pronunciaron en contra.

Más que un juicio jurídico por supuestos delitos fue un juicio político, indicó Cardozo, quien el martes puso un nuevo recurso para que fuera desestimada la causa por falta de pruebas, lo cual fue negado por el Supremo Tribunal de Justicia.

El golpe de Estado contra Rousseff, orquestado en oficinas de Estados Unidos con sus aliados de derecha en Brasil, forma parte de la reconversión de los gobiernos progresistas en América Latina en neoliberales, y en el caso específico del gigante suramericano fueron los grandes consorcios los promotores internos de este cambio brusco y poco ético.

Rousseff fue acusada de utilizar fondos estatales para mantener vigentes los programas sociales –calificados de despilfarro- a favor de los pobres, cuando podría haber esperado porque el movimiento lo hiciera el Tesoro.

Sin embargo, el llamado pedaleo financiero es válido y no constituye delito, pues no hay desvío de dinero, ni existían otras acusaciones en su contra.

No se puede juzgar a la Mandataria por delito cometido, pues no hay delito, afirmó Cardozo en una de sus muchas intervenciones ante la Cámara de Diputados y la Comisión Especial del Senado que días atrás determinó por 15 de 20 votos que era factible la impugnación presidencial.

El lugar de Rousseff, de 68 años, será ocupado por su enemigo político y vicepresidente del país Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, el más grande de este país de más de 200 millones de habitantes y el de mayor desigualdad en la distribución de la riqueza.

Temer, a quien la Mandataria califica de traidor, le escribió una carta pública en la que la acusó de utilizarlo como una figura decorativa, apenas seis días después de que comenzara este oscuro proceso desplegado por el exjefe de la Cámara de Diputados y hombre del PMDB Eduardo Cunha, separado del cargo por corrupto, pero que ya había cumplido su misión de darle entrada a las denuncias opositoras contra la jefa de gobierno.

El vicepresidente hizo que el PMDB rompiera su alianza con el gobierno, formada en 2009 y que lo elevó al cargo de más alto nivel de su carrera política, lo cual liberó a su mayoría, tanto en la Cámara Alta como en la Baja a que se pronunciara contra la Mandataria, una vez rotos los vínculos oficiales.

Ahora Temer, que estuvo involucrado en el 2009 con  el robo millonario de la Petrobras, que fue desestimada, podría sufrir la misma suerte que la mujer a la que traicionó, pues hay una causa en su contra que  destapó el magistrado Marco Aurelio Mello, de la Corte Suprema de Brasil.

Mello ordenó hace pocos días que la Cámara de Diputados –donde el PMDB tiene mayoría- comience la tramitación contra el hasta ahora vicepresidente, ya que, según la causa, está involucrado en un delito de responsabilidad al maquillar cuentas de la Unión para que no se conociera el déficit fiscal.

Analistas estiman que el cargo no prosperará debido a que el PMDB tiene mayoría tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, cuyo jefe, Renán Calheiros, es de esa agrupación nacido bajo la dictadura militar como un opositor permitido en 1980.

Sin embargo, hay que observar con cuidado como se pronunciará la población brasileña ante la separación de una Mandataria elegida por 54 millones de sus coterráneos y que dos veces derrotó en las urnas al derechista Partido de la Social Democracia Brasileña y su derechista candidato Áecio Neves.

Una reciente encuesta de la firma Data Folha señala que a pesar de su alta membresía, si se presentara a elecciones, solo el dos por ciento de los votantes apoyaría a Temer, que ha quedado muy mal parado en el escenario político por su poco ética actitud en este proceso político.

Las mayores ciudades brasileñas, de gran importancia política –Río de Janeiro, Sao Paulo y Brasilia- son escenario este miércoles y desde hace varios días, de grandes concentraciones populares que rechazan el golpe de Estado contra su presidenta electa democráticamente.

En Río, la noche del martes se convirtió en una gigantesca acampada de miles de personas de diferentes sectores sociales, que esperaron este día tan importante en la historia contemporánea de Brasil.

Los próximos días serán cruciales en este país, donde bajo los gobiernos petistas, 28 millones de personas dejaron de ser pobres; se entregaron millares de viviendas, se hicieron efectivos los programas Mas médicos, Mi casa, mi vida, Bolsa-Familia y otros dedicados a mejorar la calidad de vida de la población más vulnerable.